La cocina de los distintos países del continente africano se
caracteriza sobre todo por su exotismo, el cual se consigue gracias al uso de
numerosas especies e ingredientes propios de África. La gastronomía africana
está también ampliamente influenciada por la cocina asiática y la occidental.
En las regiones norteñas de África, incluyendo Túnez, Argelia, Egipto y Marruecos, el cuscús es el
alimento básico. Se trata de sémola de trigo, la cual se cocina de forma muy
similar a la pasta. El cuscús se cocina acompañado de diversos ingredientes que
pueden variar según el caso, aunque habitualmente nunca suelen faltar el aceite
de oliva, el azafrán, el clavo de olor, el jengibre y otras especies.
Por otro lado, cualquiera que visite África, sea el país que
sea, podrá apreciar que el marisco,
especialmente si se visitan las zonas del sur y el este del continente, es un
alimento especial. No se trata tanto de las especies de marisco que se
consumen, sino más bien de la forma de prepararlos. Las sopas y los estofados
de marisco que se preparan en estas zonas forman parte del orgullo gastronómico
de sus habitantes.
Al este de África son dos los platos más representativos: el
matoke y el ugali. En primer lugar, el matoke es una preparación muy sencilla
hecha a base de plátanos verdes al vapor. En segundo lugar, el ugali se prepara
con maíz, de manera muy similar al almidón de maíz o la polenta, y se utiliza
para la preparación de guisos y sopas diversas. Se dice que el mejor ugali de
África puede degustarse en Uganda.
En los países del oeste de África, el maafe es otro guiso muy popular cuyo
ingrediente principal es el maní. De hecho, es un plato que se consume casi a diario.
Se trata básicamente de un estofado de carne en el que se incluyen varios
vegetales, arroz, huevo duro y maní. En las regiones centrales, el bambara es
uno de los postres más atractivos.
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